Ritos funerarios es una obscura letra de amor al paisaje islandés como lo es a la vida de Agnes

Ritos funerarios

Nacida en Adelaida, Australia, Hannah Kent se ha hecho conocida con su primera novela Ritos funerarios. Ambientada en Islandia ha sido adaptada a la pantalla por Gary Ross.

Puesto que desde el inicio conocemos el final, con el libro seguimos la cautivadora historia de Agnes, su pasado, sus secretos. Cuando empezó a escribir sobre ella ¿sabía usted acerca de la verdadera Agnes, sobre su personalidad?

Cuando empecé a escribir Ritos funerarios, no sabía casi nada sobre Agnes. Tenía una idea básica sobre su papel en los asesinatos de Illugastadir en 1828, pero no sabía nada sobre ella ni sobre su vida fuera del contexto del crimen.
En varios de los registros históricos que encontré, Agnes era presentada sólo como un estereotipo; una mujer inequívocamente monstruosa y sedienta de venganza. Fue la ausencia de cualquier complejidad humana lo que me pareció más desafiante. Mi decisión de escribir este libro surgió de un deseo de encontrar la verdadera historia personal de Agnes, escondida detrás del trillado cliché de una mujer perversa. Quería llegar a un entendimiento de Agnes como la mujer que ella sentía ser.

La transporta maravillosamente a un lugar fuera de sentido. ¿Que tan significativo es para usted este elemento en su trabajo?

Ritos funerarios es una obscura letra de amor al paisaje islandés como lo es a la vida de Agnes Magnúsdóttir.
Cuando viví en Islandia, me enamoré del campo y esta novela es – de muchas maneras – mi intento de destilar la inefable belleza de ese lugar en poesía. Es mi torpe himno a las montañas, la luz, la hostilidad y la gracia de Islandia.
Siempre supe que ese lugar iba a tener una presencia extraordinaria en la vida de mis personajes. El clima, las estaciones, el paisaje, modelan sus días y – en una cierta extensión – sus destinos. Islandia, con la severidad de su clima, el aislamiento y vulnerabilidad que impone a su gente, crea ciertos rasgos en el carácter de mis personajes. Es la responsable del estoicismo de Margrét, la soledad de Agnes y el amor a la belleza de Tóti. El escritor estadounidense Ron Rash dijo que creía que “el paisaje es el destino”, y esto es verdad en los personajes de Ritos funerarios.

La única persona con la que Agnes se abre verdaderamente con respecto a su vida es el reverendo, que al principio insiste sobre su necesidad de ser absuelta. En su investigación, ¿encontró usted que la religión tuviese una influencia importante en la vida de la gente de principios del siglo XIX en Islandia?

Sí encontré eso pero no por las razones que uno podría suponer. La religión en el siglo XIX no solo proveía a Islandia de una guía espiritual, sino también de servicios sociales básicos. En las comunidades rurales donde no había reformatorios u orfanatos, la iglesia manejaba los problemas de pobreza, ilegitimidad y familias disueltas encargando a los paupérrimos y los huérfanos entre los parroquianos, separando a las familias empobrecidas para evitar más niños dependientes.
La iglesia también era responsable de la mayoría de la administración burocrática relativa a la comunidad; no solamente los documentos de nacimientos y bodas, sino también lo relativo a los censos anuales y la migración de trabajadores entre parroquias.
Finalmente y tal vez sea lo más importante, la iglesia era mayoritariamente responsable de la educación de los islandeses. Había únicamente una escuela formal en Islandia a principios del siglo XIX y aún así, la mayoría d ella gente era letrada, gracias a la enseñanza y educación proveída y supervisada por los clérigos de las parroquias. En muchas formas, el mayor aporte que dio la religión a los islandeses de principios del siglo XIX fue más social que espiritual.

La narración está hecha con diferentes voces: la voz de Agnes narrando su historia desde su punto de vista y la voz de un narrador en tercera persona. ¿Por qué eligió usted trabajar con estas dos voces alternantes?

Supe pronto que Agnes iba a necesitar hablar en primera persona. Como mujer largamente silenciada en su propio tiempo, cualquier trabajo que explorara su vida privada (aunque fuese a través de la ficción) iba necesariamente a tener que crear un espacio para su voz, o una aproximación de esta. Siempre lo supe.
Como mujer excluida de la forma dominante de la retórica del discurso, Agnes tenía que comunicarse como alguien “fuera del lenguaje”. Es su alienación de las formas públicas de comunicación y representación lo que cuenta en su lirismo personal. Cuando la “voz” del pasado histórico es seca, autoritaria y plana, la voz de Agnes está investida de emoción, simbolismo e imaginarios.
La decisión de crear la voz de Agnes en primera persona junto con la narración en tercera persona no fue sólo para llamar la atención hacia el mundo interior y poético de Agnes sino también para examinar su irrealidad. Me interesé mucho en explorar la diferencia entre lo que Agnes piensa en privado y lo que de hecho dice en voz alta; quise – en estas voces múltiples – sugerir que Agnes es contradicción, manipulación y desconfianza pero también mostrar que tiene razones de sobra para ser así.

¿Fue usted influenciada en alguna manera por los escritores islandeses, por ejemplo las sagas islandesas?

Leí el trabajo de Halldor Laxness traducido, muchísimas sagas y algunos otros trabajos de islandeses mientras escribía esta novela. No sólo fueron estos libros una fuente de información concerniente al paisaje, la psique y la historia islandesas sino que también me dieron una muestra de lo que es la identidad islandesa y cómo ésta es central en su literatura.
Laxdaela Saga fue particularmente importante para Ritos funerarios. Hay algunos paralelismos interesantes entre la historia de Agnes y esa saga. Leyéndola, me vino la idea de que Agnes, en su propio tiempo, tal vez habría reconocido esas mismas similitudes. Seguramente habría estado familiarizada con ella, es por eso que se encuentra referida a través de Ritos funerarios.

En una entrevista para Feedbooks, el autor islandés Hallgrímur Helgason dijo que Islandia estaba fuertemente enraizada en la cultura del silencio. ¿Concuerda usted con él?

No estoy muy segura de tener la autoridad para responder a esta pregunta pues no soy islandesa. Como una observadora foránea, puedo decir con seguridad que puede ser verdad en un nivel básico. Pero hay muchas formas de silencio y se presentan por diferentes razones. Me parece que Islandia está en efecto enraizada en la cultura del silencio, pero que es un silencio de profunda privacidad reflexiva más que un silencio de censura.

Leídos en la web (3 artículos)


Una historia basada en un hecho real muy bien documentada. Una narración muy descriptiva que te transporta a Islandia. Una novela que no puedes dejar de leer a pesar de que ya sabes como va a terminar. Una protagonista a la que quieres conocer y que consigues cogerle mucho cariño.

"Una novela muy centrada en sus personajes, detallando al máximo sus reacciones, sentimientos y percepciones e introduciendo en ellos una marcada evolución."

"No penséis que es un libro triste, no busca que tengamos el corazón encogido sino relatarnos una historia de un modo sencillo. Y posiblemente eso sea lo que la convierte en una gran novela."