Pienso que cada uno de los personajes del libro es opaco y complicado de la misma manera en la que lo es la gente real.


Adelle Waldman

Adelle Waldman c Lou Rouse

Los amores fugaces de Nathaniel P.

Adelle Waldman escribe regularmente para las revistas Slate, Vogue y Gawker. “Los amores fugaces de Nathaniel P.” es su primera novela y le ha valido ya la aclamación de la crítica.

Las conquistas de Nathaniel son parte importante de su vida y son, de cierta forma, lo que lo hace interesante. Durante el proceso de escritura, ¿te enfocaste en estos personajes antes de decidirte por una novela que girara al rededor de Nathaniel?

Concebí el libro alrededor de Nathaniel. Sentí que había leído muchos libros escritos por autores masculinos sobre jóvenes de provincia brillantes y ambiciosos que se mudan a la ciudad para perseguir sus ambiciones intelectuales. “Las ilusiones perdidas” de Balzac fue uno de los primeros, pero también pensaba en libros más modernos. Quise escribir una versión de esta historia, pero con un giro. Quise concentrarme en la forma en la que mi protagonista masculino trata a las mujeres.

Dicho esto, los personajes femeninos en el libro son muy importantes para mí. Estoy relacionada con todos ellos. Y mientras escribía el libro, hubo momentos en los que me sentí frustrada de sólo poder mostrarlos a través de los ojos de Nathaniel. Sus percepciones sobre ellos no son siempre justas.

¿Qué clase de retroalimentación obtuvo de sus lectores con respecto a Nathaniel, el protagonista?

He oído a muchos, muchos hombres decir que se relacionan con Nathaniel. No están orgullosos de eso, me dicen con vergüenza que ven cosas de ellos en sus pensamientos. Y el hecho de que ellos se sientan avergonzados me sugiere que están más conscientes de sí mismos y que son más sensibles que Nathaniel. Algunos de los hombres que me escriben tienen la edad de Nathaniel o son incluso más jóvenes; a menudo, lo que quieren es un consejo. Los otros son mucho más viejos que Nathaniel y me comentan que éste les recuerda una versión más joven de ellos mismos.

Por el otro lado, muchas mujeres sienten una fuerte aversión a Nathaniel, al punto que desearían que fuera real para poder golperalo. De alguna manera estoy ligada a esto. Después de todo, escribí el libro en parte para criticar el trato que Nathaniel le da a las mujeres. Pero también siento más afecto por él que el que le tienen algunos lectores, a pesar de sus defectos. Para mí, es como un hermano.

Algunas crónicas han comparado “Los amores fugaces de Nathaniel P.”con una comedia de costumbres. ¿Qué tan importante fue para ti trabajar con la sátira?

Yo no veo el libro como una sátira. Yo veo el libro como un estudio de personajes realistas. Realmente quise resistirme a la tentación de satirizar o de crear una caricatura. Pienso que cada uno de los personajes del libro es opaco y complicado de la misma manera en la que los es la gente real. A mí, la comedia de costumbres me parece más cercana a lo que yo tenía en mente. Por otra parte, muchos lectores y críticos han leído el libro como una sátira, así hay, supongo, alguna ambigüedad. Quizás soy cínica por pensar que los personajes del libro son realistas, pero tomemos a Nathaniel. Él no piensa ser hiriente, pero causa daño. Creo que esto se aplica a muchos de nosotros. Él también está a la defensiva y presto a la autojustificación. Dicho esto, no creo en absoluto que todos los hombres sean como Nathaniel.

La novela ocurre en Brooklyn y casi todos los personajes son escritores. ¿Podrías hablar de un microcosmos?

El mundo del libro es muy similar en muchas cosas al mundo en que vivo en Brooklyn, en una comunidad llena de escritores. Microcosmos me parece correcto. Quise crear un mundo entero en el que los lectores podrían ser absorbidos, eso es algo que me gusta mucho de varias novelas de siglo XIX.