Uno siempre se siente en deuda con quien te ha querido, aunque la relación ya haya terminado, aunque ya no quieras a esa persona como antes.


Toni Hill

Toni Hill foto de Jaume Recoder

Los amantes de Hiroshima

Licenciado en Psicología, Toni Hill es autor de la trilogía del inspector Héctor Salgado, Mozo de Escuadra de Barcelona. Los amantes de Hiroshima es el cierre de esta saga.

Uno de sus personajes se recuerda de una frase: “El amor genera deudas eternas”. ¿Qué clase de amor es ese?

Pues espero no ponerme muy cursi, pero creo que cualquier amor de verdad. Y con eso me refiero a ese sentimiento que va más allá de la pasión y la fascinación momentánea. La frase en cuestión es de Ruth, la ex esposa de Héctor, y creo que define muy bien la relación adulta, humanamente imperfecta pero a la vez estrecha, que los une. Uno siempre se siente en deuda con quien te ha querido, aunque la relación ya haya terminado, aunque ya no quieras a esa persona como antes. El amor es algo que puede desaparecer, pero que siempre deja su rastro.

Pese a que nuestras leyes la defienden y se basan en ella, socialmente la presunción de inocencia parece ya no existir. En su opinión, ¿cuáles son los riesgos sociales de esta actitud?

Tremendos y evidentes. No se trata de ningún fenómeno nuevo, aunque la aparición de las redes sociales lo intensifica. Comprendo que algunos casos despierten el interés del público, un interés morboso pero comprensible; comprendo que los medios deben informar sobre ellos. Lo que me parece aberrante es que se convierta ese caso en una especie de reality show, donde los ciudadanos “nominamos y votamos” sin tener toda la información. Recuerdo especialmente el caso de Dolores Vázquez, acusada y condenada más por su “apariencia fría” que por pruebas reales. Podemos recuperar incluso artículos que se escribieron sobre ella por parte de “opinadores” que, sin ninguna formación psiquiátrica, elucubraban sobre su persona, su sexualidad y sus posibles psicopatías. Visto en perspectiva es terrible, pero no hemos aprendido nada de ello…

De alguna manera, este libro nos habla del paso del tiempo, de los recuerdos que nos construyen. ¿Cómo crea el pasado de sus personajes, cuál es su proceso de escritura?

Es importante que el personaje viva contigo, en tu cabeza, durante mucho tiempo. Para mí, resulta imprescindible alojarlos durante meses antes de lanzarme a escribir sobre ellos. Ya supongo que suena un poco raro, pero es algo absolutamente posible: los personajes de mi novela (Hugo, Nina, Leo, Daniel, Cristina, Ferran, Isaac…) estuvieron dando vueltas por mi mente durante mucho tiempo: imaginaba escenas entre ellos, y algunas incluso las escribí, aun sabiendo que no entrarían en la novela. Intentaba recrear la primera cita entre Nina y Hugo, por ejemplo; o alguna juerga de los cuatro componentes de Hiroshima cuando eran jóvenes. Todo eso va dejando un poso y, cuando encaras las escenas definitivas, las que sí van a formar parte de la novela, el personaje ha ganado una voz propia que lo hace único e indistinguible.
En otros aspectos, mi proceso de escritura es el común a todos, me temo: escribir, corregir, tirar, reescribir, corregir… hasta que la novela ya te expulsa.

El género negro permite abordar temas políticos y sociales fácilmente. Con respecto a esto, ¿cuál es su responsabilidad como escritor?

Pues en eso soy muy tajante: intento reflejar la realidad tal y como yo la veo, pero no tengo la responsabilidad de denunciar nada ni pretendo aleccionar a nadie. Mis opiniones personales se filtran en distintos personajes, es inevitable, pero me niego a que mis novelas contengan un “mensaje” obvio. Las denuncias hay que hacerlas en la no ficción, no en una novela amparándote en tramas ficticias.
La realidad es muy compleja y resultaría muy fácil enviar un mensaje maniqueo de buenos y malos; intenté evitarlo y escogí a propósito a un personaje que es director de una sucursal bancaria y que es también un padre que ha perdido a su hijo. Creo que es de los más difíciles de resolver y estoy muy satisfecho de cómo quedó finalmente.

¿Qué viene ahora? ¿Cuáles son sus proyectos próximos?

No me gusta mucho hablar del futuro profesional, porque en realidad nunca se sabe qué va a pasar. Sólo os diré que hay una novela en marcha, sin Héctor Salgado. Y que quizá, algún día, retome a Héctor, Leire y compañía.

Muchas gracias por la entrevista.

Leídos en la web (5 artículos)


Babelia : Retrato de grupo con crimen (06 de agosto de 2015)

Fiel a los clásicos de la edad de oro de la novela policiaca, Toni Hill maneja felizmente una multitud de personajes, todos dotados de temperamento y rasgos propios, hasta los más fugaces o insignificantes en la trama general.

Aunque en esta última novela todo ha quedado cerrado y bien cerrado, tengo la esperanza de que el Inspector Salgado sólo se haya ido de vacaciones y pronto, aunque no sea tan pronto, podamos volver a disfrutar de sus investigaciones.

Una novela brillante, a la altura de las anteriores, que nos deja con ganas de más, a pesar de estar perfectamente cerrada.