Adoro las novelas que pasan del interior de la cabeza de un personaje al de otro, pienso que es una buena forma de mostrar los diferentes aspectos de la misma historia sin utilizar un diálogo torpe.


Emma Straub

Emma Straub © Jennifer Bastian

Los veraneantes

Emma Straub además de la escritura, trabaja en una librería con su marido. Escribe para varios periódicos y colabora con varias revistas. Los veraneantes es su segunda novela.

La voz de la narración es muy cercana a cada personaje aunque siempre guardando una cierta distancia. Tenía la impresión de ser un ratón que espiaba a la familia Post desde el estante de la cocina donde Franny esconde el frasco de Nutella. ¿ Que significa para usted este tipo de narración?

¡Ah, eso me encanta! Espero que todo el mundo tenga la impresión de ser como un ratón escondido en el estante. Eso es exactamente lo que quería, quería que el lector se sintiera espiando a la familia Post y sus amigos. Adoro las novelas que pasan del interior de la cabeza de un personaje al de otro, pienso que es una buena forma de mostrar los diferentes aspectos de la misma historia sin utilizar un diálogo torpe.

En la novela, encontramos muchos pasajes apetitosos ligados a la comida que es utilizada seguido por Franny, la madre, como un instrumento de paz y armonía. Cuando comenzó a escribir la novela, ¿usted sabía desde el principio que se trataría de una de las características de su personaje, o esto apareció con la evolución del personaje?

Siempre supe que Franny sería escritora culinaria y que sus sentimientos respecto a la comida eran muy importantes desde el principio. Desgraciadamente, yo no soy una gran cocinera, pero algunos de mis amigos lo son, en su vida profesional y personal, y me encanta verlos asociar ingredientes simples de manera increíble. La comida es una necesidad humana tan básica, pero algunos como Franny, la utilizan como un medio de expresión, de consuelo, para darle gusto a otros; este tipo de impulso me gusta mucho.

La novela nos lleva en diferentes lugares de la Mallorca y algunos de estos lugares estan muy bien detallados. ¿Cómo fue el proceso de investigación?

Primero leí varios libros sobre Mallorca: autobiografías, manuales de historia, guías de viaje; pero la mayor parte de mi investigación la hice cuando cuando mi marido y yo fuimos allá. Tomaba notas a cada instante: en los museos, en el restaurante, en la playa. Por desgracia, fuimos allá en enero así que no tuvimos la oportunidad de nadar, pero tenía la impresión de que entrecerrando los ojos, podía ver a hordas de gente en traje de baño.

La familia Post mira a Carmen por encima del hombro a causa de su trabajo, pero también por su desprecio implícito por la Florida. Sin embargo los neoyorquinos tampoco quedan bien parados, podemos leer aquí y allá observaciones hirientes sobre su orgullo de ser “Manhattanienses”. ¿Piensa que esta idea de pertenencia y de orgullo aumenta por el hecho de que se trata de una isla? ¿Y si alguna vez voy a Florida, puedo esperar ver sólo cuerpos bronceados y esculpidos? :-)

Bueno, mis suegros viven en Florida así que probablemente no debería hacer observaciones demasiado hirientes. Pero diría que Florida era un rincón muy excéntrico de los Estados Unidos. Míami, de donde viene Carmen, es de lejos la ciudad más cosmopolita de la región. Pero veo a lo que se refiere. Uno de mis objetivos con Carmen era utilizar los prejuicios de la familia Post en su contra con el fin de saber más sobre ellos y de mostrar un aspecto de su comportamiento del que no están necesariamente conscientes, algo un poco feo. Habiendo crecido en Manhattan (aunque ahora viva en Brooklyn), puedo decirle con mucha seguridad que uno encuentra fácilmente este tipo de “mentalidad insular”. Manhattan es, después de todo, una isla muy pequeña, y la gran mayoría de sus habitantes no salen nunca, lo que los hace más bien estrechos de mente. 
( Y, en efecto, si usted va a Florida, va a ver muchos cuerpos bronceados y esculpidos. ¡Se lo garantizo!)

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Los veraneantes es una novela para leer sin más pretensiones que la de entretenerse durante un par de tardes. Una comedia de enredos familiares narrada con un tono optimista y cierta ironía.

Sin duda puede encuadrarse en una de esas historias ligeras y frescas de verano, con la que disfrutar leyendo un rato en la playa o la piscina,...